El conflicto entre Irán e Israel escala aún más tras la entrada de Estados Unidos en la guerra. Este lunes 23 de junio, las fuerzas israelíes volvieron a bombardear la central nuclear de Fordow, así como una prisión y un cuartel general de la Guardia iraní. Teherán respondió con ataques contra las ciudades de Jerusalén y Tel Aviv y advirtió que el ataque estadounidense del domingo a tres de sus instalaciones nucleares extendería el espectro de armas “legítimas” que podrían ser golpeadas por sus Fuerzas Armadas.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, declaró el domingo en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad que los ataques masivos perpetrados durante la noche por Estados Unidos contra las instalaciones nucleares de Irán solo aumentan el riesgo de una guerra más amplia y «daños graves al orden internacional».
Tras diez días de ataques aéreos iniciados por Israel con el objetivo de paralizar el programa nuclear iraní, que han dado lugar a mortíferos intercambios diarios de misiles entre Teherán y Tel Aviv, el jefe de la ONU afirmó que ahora debe prevalecer la diplomacia.
El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió ayer una inusual alerta de seguridad mundial luego de que fuerzas estadounidenses lanzaran ataques aéreos contra instalaciones nucleares en Irán, incrementando los temores de represalias en Medio Oriente y otras regiones.
La advertencia, que llama principalmente a los ciudadanos estadounidenses a extremar precauciones en sus viajes, subraya el riesgo de posibles manifestaciones y ataques contra intereses de EEUU en el extranjero.
El mensaje fue difundido ayer en el sitio del Departamento de Estado, donde se señaló que el conflicto entre Israel e Irán ha provocado interrupciones en el tránsito aéreo y cierres periódicos del espacio aéreo en la región. A raíz de estos eventos, la diplomacia estadounidense ha elevado sus advertencias de viaje y ha comenzado a evacuar ciudadanos en zonas sensibles.
El detonante de esta nueva escalada fue el anuncio del presidente Donald Trump, quien confirmó que EEUU llevó a cabo ataques de precisión contra instalaciones nucleares iraníes, incluyendo los sitios de Fordo, Natanz e Isfahan, utilizando bombarderos B-2 y misiles Tomahawk. Esta operación marcó una intervención directa y significativa, lo que ha generado inquietud por las posibles consecuencias globales.
Desde ese momento, el Departamento de Estado duplicó la cantidad de vuelos de evacuación de emergencia desde Israel hacia Europa, e inició la salida de personal no esencial de la embajada estadounidense en Líbano. La sede diplomática en Beirut ordenó la evacuación de familiares y empleados, por lo que describió como una “situación de seguridad volátil e impredecible”.
La ofensiva directa de EEUU en el conflicto Israel-Irán provocó una serie de reacciones. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia afirmó ayer que Moscú “condena enérgicamente” los ataques de Estados Unidos contra instalaciones nucleares de Irán y advirtió el riesgo de una nueva guerra mundial.
“La decisión irresponsable de lanzar misiles y bombas sobre el territorio de un Estado soberano constituye una flagrante violación del derecho internacional, la Carta de la ONU”, señaló la cancillería.
